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martes, 16 de septiembre de 2008

Sweeney Todd: El Barbero Demoníaco de la Calle Fleet (2008)





Por Juls

(Disponible en DVD)

En la actualidad, producir un filme musical corre ciertos riesgos. El público que prefiere dicho género es minoritario, pero existen casos como Dreamgirls, Chicago, Moulin Rogue!, entre muchos otros, que son bien recibidos y se convierten en éxitos de taquilla. La adaptación del famoso musical Sweeney Todd: El Barbero Demoníaco de la Calle Fleet a la pantalla grande no podría incluirse entre las más taquilleras, y es que, en palabras de Tim Burton, el director, Una película como esta, es una extraña apuesta, porque es un musical clasificado R, (C en nuestro país) porque tiene sangre, y la gente que va a ver los espectáculos de Broadway, en general no quiere ver shows de asesinos psicópatas. Así mismo, las personas que gustan del terror y gore, no se identifican con las historias musicales. Tim Burton, director de cintas como Ed Wood, Sleepy Hollow, Edward Scissorhands y Big Fish, sería el idóneo para realizar Sweeney Todd: El Barbero Demoníaco de la Calle Fleet, gracias a su extravagante personalidad y a su orientación hacia las temáticas góticas y oscuras así como la facilidad que posee para crear personajes únicos dentro de sus realizaciones. El sangriento musical Sweeney Todd: El Barbero Demoníaco de la Calle Fleet, resultó uno de los mayores retos dentro de su carrera.

Ubicada en la Inglaterra victoriana, la historia se centra en Benjamin Barker (Johnny Depp), un barbero que fue injustamente encarcelado y enviado al otro lado del mundo debido a un plan del Juez Turpin (Alan Rickman), que con la ayuda de su cómplice, Beadle Bamford (Timothy Spall), le roban a su esposa Lucy (Laura Michelle Kelly) y a su pequeña hija. Quince años después, Barker se escapa de prisión y regresa a Inglaterra bajo el alias de Sweeney Todd para recuperar a su hija (Jayne Wisener), quien se encuentra bajo la custodia del Juez. Su plan es regresar a su antigua casa, en donde ahora reside la Sra. Lovett (Helena Bonham Carter), quien en la planta baja tiene un negocio de pays de carne reconocidos como los más asquerosos de Londres. Ella le informa que su esposa se ha suicidado y que su hija se encuentra encerrada en la mansión del juez. Sweeney se instala en la planta alta, completa sus brazos con las navajas y pone en marcha su nuevo "negocio".

En una de las escenas más impactantes se presentan los motivos de cada personaje: Johnny Depp interpreta con exactitud a un hombre lleno de dolor, impotencia y de obsesión por la venganza. Su finalidad es terminar con la vida de aquellos que le privaron de su felicidad, aunque tenga que derramar litros de sangre inocente. En contraparte la dulce, amorosa pero despiadada Sra. Lovett, desea vivir su vida en pareja con Sweeney, pero sólo es un sueño que él no nota. Ambos actores, propuestos por Burton (Depp en su sexta colaboración con el director y Bonham Carter, su pareja sentimental), fueron la mejor elección. Dentro de una producción tan compleja, se percibe el entendimiento que hay entre ellos, y eso siempre es agradecido por el público.

Sobresale también (aunque por poco tiempo) Pirelli (Sacha Baron Cohen), un extravagante barbero italiano que amenaza a Sweeney con exponer su verdadera identidad. Es él quien desata la serie de sangirentos asesinatos cuyos cuerpos degollados terminarían beneficiando el sabor de los pays de la Sra Lovett. En la adaptación de John Logan (Gladiador), se enmarca un interesante triángulo formado por Todd, Lovett y el pequeño Toby, ex asistente de Pirrelli e hijo adoptivo de la Sra. Lovett. Dicho enfoque, fue una decisión que ayudó a reducir la historia original de 3 horas, a sólo 2. Así mismo se cortaron versos de las canciones originales y se modificó un poco la trama de la aclamada obra de Stephen Sondheim y Hugh Wheeler.

La producción se enmarca en grandes escenarios lúgubres sumamente melancólicos realizados en su mayoría físicamente por el maestro Dante Ferretti (The Aviator, Gangs of New York, Interview With the Vampire). Cuenta con una fotografía de colores opacos (casi en blanco y negro), que dibujan con sombras el ambiente tétrico de la época . Únicamente hay una escena con iluminación y color real dentro de un sueño de la Sra. Lovett (nota como Todd permanece con el mismo semblante), que logra un contraste excepcional.

Existe una leyenda que señala que el barbero demoníaco existió y asesinó a más de 150 personas, sin embargo, su primera aparición fue en el cuento titulado The String of Pearls: A Romance (al parecer escrito por Thomas Prest). De aquí, se realizaron diferentes versiones, que alcanzaron la fama justo en tiempos de otra creación: el temible asesino, Jack el Destripador.

Sweeney Todd: El Barbero Demoníaco de la Calle Fleet, es un drama fantástico, irreal, basado en pasiones humanas y actos grotescos, con una música y letras impactantes, desarrollado dentro de un perfecto ambiente hostil y tétrico. Con seguridad, sus personajes serán recordados por su autenticidad y aunque probablemente al verla te provoque una sensación de perplejidad: al reflexionar, la recomendarás.

sábado, 30 de agosto de 2008

Camino Salvaje (Into the Wild) 2007


Por Juls


El escritor Jon Krakauer, fue el primero en interesarse en la vida de Christopher McCandless, un joven estadounidense de 22 años que decidió abandonar por completo su vida para realizar un viaje hacia Alaska. Dos años de su vida fueron plasmados en Into the Wild, un libro que llamó la atención de los lectores convirtiéndose en un bestseller y posteriormente en un clásico docudrama. Sean Penn, quien asegura haberse impactado con la historia, decidió comprar los derechos y realizar su cuarta película como director. Camino Salvaje (Into the Wild), es el resultado de este gran esfuerzo, en el que Penn se adentra en el mundo subjetivo de McCandless y logra una gran adaptación llena de enseñanzas filosóficas, reflexiones e intimidad dentro de majestuosos paisajes: Un hombre solo, atrapado en sus más profundos pensamientos dentro de la naturaleza salvaje.

Después de haberse graduado con excelentes calificaciones de la Universidad Emory, Christopher McCandless (Emile Hirsch), un joven estadounidense de 22 años cambia por completo la vida que sus padres (Marcia Gay Harden y William Hurt) tienen planeada para él. Para ello decide donar a la caridad (en sus propias palabras “para que alguien coma”, irónicamente), los fondos educativos con los que contaba (24mil dólares), y realizar un viaje hacia Alaska sin avisarle a nadie. La única que conocía sus inquietudes era su hermana Carine (Jena Malone), quien tampoco conocía su paradero. Christopher, comienza una nueva vida bajo el nombre de Alexander Supertramp. Es él y no Christopher quien llegará a Alaska a cumplir su sueño. En su camino conoce a varias personas: una pareja adulta de hippies (Catherine Keener y Brian Dierker) que lo adoptan como hijo por unos días; un rudo granjero que le da trabajo en Dakota (Vince Vaughn); una adolescente enamorada (Kristen Stewart) y un hombre viudo mayor con fuertes experiencias en su vida (Hal Holbrook) que ve a Alexander como la alegría del nieto que nunca tuvo. Holbrook recibió una nominación al Oscar como Mejor Actor Secundario por este papel, que sin duda es el que te provocará más emoción dentro de la historia.

Dentro de la narración de un viaje lo que suele interesarnos es lo que sucede dentro de todo el recorrido, sin importar el destino final. McCandless disfrutaba sus momentos de una forma incompleta porque siempre estaba en su mente llegar a Alaska. Los amigos que hizo en el camino estrechaban lazos con él, mientras que él se llevaba lo mejor de esas personas y se retiraba de una manera fría. Cuando finalmente llega a su destino en el que pasa difíciles pruebas de supervivencia, es cuando se da cuenta que toda esa gente que dejó atrás conformaba una parte de su realidad que hasta ese momento no había visualizado.

Camino Salvaje (Into the Wild) cuenta con varios elementos que hacen que la historia no resulte tediosa, a pesar de su duración de casi 150 minutos: La narración corre a cargo de Carine, quien se interesa en contar parte de la vida de su hermano justificando su huída y contando la pesadilla que era vivir dentro de una familia problemática, en donde sus padres vivían juntos entre gritos, discusiones y agresiones, por lo que los hermanos crearon estrecho lazo y confidencialidad. Por otro lado el viaje de McCandless se divide en tres partes: Infancia, Adolescencia y Madurez, intercalando momentos con el desenlace nombrado “El autobús mágico”. Es así como Penn nos presenta con una edición dinámica (también nominada al Oscar) algo que en realidad no se puede constatar como verdadero, pero que dio como resultado una excelente forma “poética” de presentarlo.

McCandless tuvo a la literatura de Tolstoy, Thoreau y Jack London como guía y fiel compañía dentro de su viaje. Solía nombrar citas de los autores y crear una íntima conexión entre las enseñanzas y su propia experiencia. Penn, -en un gran acierto- visualizó a Hirsch interpretando a McCandless. El actor de 23 años, quien comenzó dentro de filmes cómicos con personajes sosos, muestra una gran madurez (que seguramente se irá acrecentando). Camino Salvaje (Into the Wild) conforma sin duda su mejor actuación dramática hasta el momento con la que logra transmitir la soledad, la necesidad de libertad y su continua búsqueda interna de una forma muy cálida. A pesar de que la historia se desarrolla en dos años, físicamente Hirsch logra obtener un cambio drástico, como si se reseñara su vida entera. Penn nos presenta en un par de tomas (que ya notarás) un contacto visual directo del personaje con la cámara (el público) lo que podrá resultarte extraño, pero la escena final explica la necesidad de mantener al personaje en constante complicidad con el público: McCandless, la naturaleza y el mundo entero.

El argumento se fortalece por la excelente fotografía, las bellas locaciones naturales y la música que realizó especialmente para el filme Eddie Vedder, cuyas letras continúan el sentido poético y romántico durante todas las etapas del viaje hasta su conmovedor desenlace. Más que un filme de acción o aventuras (por lo que podría decirte el título), Camino Salvaje (Into the Wild) es un drama que penetra en los deseos de cualquier ser humano y en una filosofía de vida que tal vez muchos hemos cuestionado.

sábado, 23 de agosto de 2008

X - files - I want to believe (2008)

Por Bling

Después de más de 6 años de que se transmitiera el último episodio de la serie, regresa X - files por segunda ocasión a la pantalla grande, tratando de mantener algo del legado que dejara este programa en la década pasada.

Dos caminos pudieron haber tomado Chris Carter y compañía a la hora de decidir qué rumbo tomar para la realización de esta cinta, por un lado la ruta en mi opinión más difícil, representaba volver a dar vida a la mitología de la serie, el encubrimiento del gobierno sobre la conspiración alienígena.

Esta trama se convirtió en la columna vertebral del programa a lo largo de sus nueve temporadas, así como de la primera película de X - files (estrenada en 1998). También fue parte fundamental en el interesante capítulo final de la serie, el cual menciona la fecha exacta de la invasión extraterrestre, fecha que dicho sea de paso, coincide con el último día del calendario maya, 21 de diciembre del año 2012.

El otro camino era simplemente hacer un episodio independiente de lo antes mencionado, adaptado a la duración de una película y que obviamente no dejara de lado el elemento paranormal.

Finalmente este segundo camino fue el que se tomó. El tema seleccionado es acerca de una serie de asesinatos y la cuestionable ayuda de un sacerdote psíquico para encontrar los cuerpos y los posibles culpables. El nuevo grupo del FBI se crea bajo un concepto similar al de la serie, donde la agente Dakota Whitney (Amanda Peet) juega el papel de la creyente y el agente Mosley Drummy (Xzibit) del escéptico. Además de lidiar con los constantes cuestionamientos de sus creencias, Whitney tiene que afrontar la decisión de pedir ayuda a los agentes retirados Mulder y Scully.

Podría decir que el frío recibimiento que en general ha tenido la película se debe a la dificultad de encontrar respuesta en el público después de un lapso tan prolongado de tiempo sin tener presencia del programa, pero que a pesar de eso, se entregó un producto de calidad como lo fue la primer cinta o la gran generalidad de los episodios de la serie. Desafortunadamente no puedo decir eso.

El filme tomó una dirección extrañamente oscura, en ocasiones es visualmente grotesco con la exposicion de cuerpos cercenados, no logra atrapar con la parte de suspenso y el sentido de las creencias con el cuestionamiento de fe (que ocupa una gran parte de la trama) se siente forzado y en algunas veces se justifica con recursos muy primarios como lo del “Don’t give up”.

Por otro parte y como elementos positivos, Gillian Anderson y David Duchovny dan como siempre muy buenas actuaciones y no tienen la menor culpa de la dirección que tomó la película. A su vez, la pequeña aparición de Walter Skinner (Mitch Pileggi) le da un toque de remembranza de los grandes episodios de antaño.

Al parecer el director y creador Chris Carter perdió el toque para crear la tensión y dramatismo que diera un cierre digno (dudo mucho que se vuelva a hacer una película de X - files) a un show de televisión que marcó una época en la década de los noventas.

viernes, 27 de junio de 2008

WALL* E – 2008

Por Bling

No lo hicieron ni “Impacto Profundo” ni “Armageddon” en su momento, tampoco lo hizo recientemente Al Gore con su documental sobre el calentamientos global, ni las constantes referencias de Leonardo DiCaprio sobre este tema. Tampoco el mensaje de salvemos al planeta tierra (pero más a las plantas) de “El Fin de los Tiempos”. Nada de esto pudo lograr que me preocupara sobre las teorías catastrofistas hollywoodenses del fin del mundo. Hasta que llegó… WALL-E. Y es que si Disney también maneja estas teorías apocalípticas, el mundo debe de estar cambiando realmente.

La nueva producción de Pixar trata sobre un curioso robot que pasa todo el día cumpliendo el propósito para el que fue creado: compactar basura y amontonarla en cubos formando estructuras de grandes dimensiones. Sin embargo, un buen día recibe la vista de Eva, una robot que viaja a la tierra para buscar algún indicio de vida natural. El encuentro con WALL-E y con una muestra vegetal, traerá una nueva esperanza para los humanos que llevan años viviendo en el espacio.

Esta ambiciosa historia del director Andrew Stanton trae mucha carga de moraleja sobre contaminación, descomposición y en general el ya mencionado tema ecológico. Se podría pensar por el lado positivo el mensaje que se le está dando a los niños, pero es precisamente eso lo que juega en contra de esta película. El argumento central establece una clara referencia de deterioro al que puede llegar el planeta en un futuro, además WALL-E vive en una soledad infinita, añorando constantemente la compañía de alguien.

Se admiran el riesgo de manejar estos temas, pero finalmente son los niños quienes dudosamente asimilaran con simpatía este tipo de mensajes, sobre todo cuando la modernidad en películas animadas usan pandas karatecas, ogros verdes, o como el mismo Stanton lo hiciera hace unos años, una fauna marina en “Buscando a Nemo”. Además de la asimilación del tema, se antoja difícil la identificación de los niños con un robot que en ocasiones recuerda a aquel ochentero de “Corto circuito”.

A pesar de esto, el mayor logro de la cinta radica en la solidez de los personajes principales, ya que prácticamente no tienen diálogos. Es muy reconocible la emotividad lograda en WALL-E y Eva basándose principalmente en los matices que se le dan a las voces al decir sus respectivos nombres. Otro elemento a favor, es la composición visual para crear los grandes escenarios de edificios formados de basura, así como toda la odisea espacial.

WALL-E no es ni remotamente lo mejor que ha hecho Pixar, y seguramente bajará el promedio de los altos ingresos en taquilla que han mantenido sus producciones. Sin embargo, este estudio sigue demostrando estar a la vanguardia, como en este caso, retomando un tema que como ya se mencionó, puede no hacer mucho eco en los niños, pero la importancia del mismo es cien por ciento innegable.

viernes, 6 de junio de 2008

Déficit (2008)

Por Bling

¿Qué intentaste hacer Gael? Por tu trayectoria actoral, por tu experiencia a un lado de directores de la talla de Cuarón, Almodóvar, Gondry, me cuesta trabajo pensar que las fallas en la película que dirigiste sean tan evidentes. Quiero pensar que intentabas innovar, hacer algo tan especial que marcara alguna pauta en las óperas primas de directores mexicanos.

También quiero pensar que los tremendos errores técnicos, como el audio, pero sobre todo la iluminación tipo película del Santo, donde las figuras en el jardín de noche apenas se perciben, no son una falla, sino más bien una visión realista de los exteriores de una casa de Tepoztlán.

Quiero pensar que los actores no son tus amigos (y cómo no pensarlo si tu hermana en la película, Camila Sodi, es la novia de tu gran charolastra y productor de la misma, Diego Luna), sino actores que pasaron por un riguroso casting y cada uno está ahí por su gran desempeño actoral.

Quiero pensar que las grandes diferencias en cómo se expresa el personaje de Tenoch Huerta (con su familia habla con soltura y con los amigos de Cristóbal habla como aquellas imitaciones de Adal Ramones cuando la hace de “naco”), son para mostrar el sentido aspiracional de un joven pobre que niega su realidad a toda costa.

Quiero pensar que Ana Serradilla aceptó salir a cuadro por un par de minutos no por ser tu amiga o por subir la taquilla (a pesar del poco tiempo en pantalla su rostro aparece en el poster de la película), sino porque ella era la persona idónea para representar a Mafer, la novia traicionada.

Quiero pensar que gran parte de la película no es una peda de chavitos bien, sino una visión del vacío social que representa tener dinero y a la vez estar acompañado de una gran falta de valores.

Quiero pensar todo esto porque realmente me cuesta trabajo creer que Gael García Bernal, uno de los actores mexicanos de mayor reconocimiento internacional en los últimos años, se haya puesto en la silla del director y tenga como resultado una película tan mala como Déficit.

miércoles, 4 de junio de 2008

Premier Heavy Metal in Baghdad (2008)

Por Bling

Vice es una revista fundada hace casi una década en Montreal. Actualmente las oficinas centrales se encuentran en Nueva York, gracias a la expansión que ha conseguido en los últimos años, posicionándose en países como Inglaterra, Japón, Australia, Francia y recientemente en México. Es una publicación gratuita y se financia con publicidad, su temática gira en torno al arte independiente y en general a la cultura del joven urbano.

La revista tiende a ser subversiva y hablar de temas que otros medios no mencionan, la libertad en cuánto a la temática y el fuerte lenguaje que manejan es un sello distintivo de Vice desde su creación. Esta característica fundamental llevó a sus creadores a experimentar con nuevos medios de difusión, de ahí la creación de Vice Films, segmento de la revista que presentó con gran éxito el año pasado en el Festival de Cine Toronto su primer aventura en este rubro, el documental Heavy Metal in Baghdad.

El documental nos muestra parte de la historia de Acrassicauda, el primer grupo de heavy metal en la historia de Irak. Pero lejos de ser una notable distinción, el conjunto vive una serie de problemas debido a la difícil situación que vive su país, lo que convierte su propuesta musical en una verdadera lucha de supervivencia.

La historia de la agrupación abarca un antes y un después del mandato de Sadam Hussein, en el cual la represión de dicho régimen mermaba gran parte de sus libertades. En un sistema donde no puedes traer el cabello largo o portar una playera de algún grupo extranjero sin ser detenido, la existencia de la banda parecía una quimera. Sin embargo, con la caída de Hussein las cosas no fueron muy diferentes para Acrassicauda, al contrario, si bien tenían problemas de represión para expresarse artísticamente, con la invasión norteamericana en Irak muchos de los habitantes empezaron a vivir una frenética carrera para mantenerse a salvo de la crisis bélica. Ante una situación de miles de muertos y miles de refugiados tratando de salir de Bagdad hacia otros países, el formar una banda se antojaba francamente secundario.

Fieles a su tradición de mostrar las cosas tal y como son y sin censura, es agradable ver que a pesar de ser una producción Estados Unidos / Canadá, la versión que se transmite en la pantalla es auténtica y apegada a la realidad del pueblo iraquí, sin importar que se maneje una critica directa a la invasión. Heavy Metal in Baghdad es una buena, arriesgada y muy recomendable propuesta de los creadores de la revista Vice.

La premier pratocinada por Sauza Hornitos se realizó el pasado 2 de junio en el Cinemex Plaza Insurgentes y contó con la presencia del director del documental, Eddy Moretti y del director de la revista Shane Smith.

martes, 27 de mayo de 2008

Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal (2008)

Por Bling

Finalmente el punto que más se trató de cuidar durante todos los años previos a la realización de la cinta fue el menos destacable, la historia. Desde que se exhibió Indiana Jones y la Última Cruzada en 1989, se había hablado de una cuarta y última entrega que cerraría con el ciclo de películas del Dr. Jones. Durante todos estos años llegaron rumores que retrasaban la realización de la cinta, como la negativa de Harrison Ford para volver a encarnar a este personaje, pero sobre todo la renuencia de George Lucas a encontrar una historia adecuada. El proceso se volvió tan minucioso y exhaustivo que entre otras cosas se desechó la historia propuesta del reconocido director/escritor Frank Darabont, donde aparentemente Indiana Jones tendría un hermano, que sería interpretado por Kevin Costner. Se mencionaron también propuestas de personajes destacables como M. Night Shyamalan y Tom Stoppard, pero parecía que nada convencía a Lucas.

En el año 2006 Harrison Ford lanzó una especie de ultimátum al afirmar que si la película no estaba lista para el 2008, los productores debían de desechar la idea realizar la cinta. La presión era evidente y en ese momento se empezó a buscar frenéticamente el guión adecuado, para eso se tuvo que rescatar una historia pensada para la serie televisiva de Indiana Jones de 1992, donde había una idea que mencionaba algo relacionado a unas calaveras de cristal. George Lucas se la presentó a Ford y Spielberg y no tuvo la respuesta esperada, sin embargo la película se empezó a rodar en el 2007.

El argumento final trata sobre un grupo militar soviético, quienes obligan al Dr. Jones a localizar las ya mencionadas calaveras de cristal, mientras tanto se encuentra con la ayuda de un joven que resulta ser su hijo (Shia LaBeouf) y su madre, un viejo amor de Indiana Jones que no veíamos desde la primer película de la serie (1981), Marion Ravenwood (Karen Allen). El resultado es un guión bastante predecible, donde a pesar de contar con elementos interesantes propios del tema alienígena como las líneas de Nazca, la cinta no profundiza en ninguno, al contrario, lo suprime con las prolongadas escenas de acción, las cuales suelen ser persecuciones que se repiten una y otra vez. En este sentido la tecnología y efectos especiales actuales, jugaron un papel negativo en algunas escenas, como la de Mutt Williams columpiándose sobre las lianas y cayendo al final en un jeep en movimiento, en la que sin duda es la secuencia más absurda y exagerada de toda la saga.

Un punto destacable de la historia, es la mención del paso del tiempo con las referencias a la muerte del padre de Indiana y de Marcus Brody, así como la constante mención que hace Mutt del Dr. Jones, llamándolo “viejo” . Después de todo, los 65 años de Harrison Ford no podían pasar inadvertidos.

En cuanto a los personajes me gustó Irina Spalko, interpretada por Cate Blanchett, es impresionante lo camaleónica que puede ser esta gran actriz, lo mismo la puedes ver haciéndola de Bob Dylan, de Elfa o de jefa militar rusa como en esta ocasión. Otro personaje destacable es el de Mutt Williams. Vaya fortuna la de este muchacho Shia LaBeouf, apadrinado ni más ni menos que por Steven Spielberg, en poco tiempo ha conseguido dos grandes papeles, el año pasado en Transformers y este en Indiana Jones, y para el año siguiente la secuela de Transformers. La verdad es que no sólo el hecho de ser judío le agradó al reconocido director a la hora de poner los ojos en el joven de 21 años. Shia es un buen actor, con personalidad y carisma, que seguramente dará mucho de qué hablar en los próximos años.

Técnicamente Spielberg trabaja con el mismo equipo con el que lo ha estado haciendo desde hace varias películas, equipo que en algunos casos ubica a los mejores especialistas del mundo en su respectiva categoría, como Janusz Kaminski en la fotografía, Michael Kahn en la edición y John Williams en la música.

Realmente la última entrega de la serie queda a deber, y no hace justicia a los que muchos fanáticos esperábamos. Sin embargo, es así como se cierra el ciclo de uno de los héroes de ficción más reconocido de las últimas décadas, el antropólogo Indiana Jones.

domingo, 25 de mayo de 2008

Paranoid Park (2007)



Por Juls



Paranoid Park, el nuevo filme de Gus Van Sant -uno de mis directores preferidos-, sigue con la línea que el estadounidense comenzó al realizar su filme titulado Elephant (acreedor a la Palma de oro en Cannes), en el que retrataba un día en la vida de varios estudiantes de una preparatoria. Ahora, con su nueva producción independiente, deja atrás nuevamente su estilo más comercial (pero inteligente) de cintas como Good Will Hunting y Finding Forrester y se sumerge en el realismo de un personaje común y corriente que por una decisión momentánea vive una circunstancia difícil que cambia su percepción de vida.

Basada en la novela de Blake Nelson, Paranoid Park se centra en Alex (Gave Nevins), un chico de 16 años de Portland aficionado a la patineta, que narra por medio de un diario el suceso que ocurrió cerca de un parque público, a partir del interrogatorio que le realiza un detective dentro de su escuela. Así, nos enteramos de que Alex mató por accidente a un guardia de seguridad, y que decidió ocultar la verdad por miedo a ser detenido.

Conforme avanza la historia, nos damos cuenta de que ésta no está narrada en tiempo real, sino que ocurre de forma desfasada sin que podamos localizar siquiera el clímax. Todo gira alrededor de aquel día en Paranoid Park y de la confesión que Alex realiza, mientras le escribe una carta a su mejor amiga. A su alrededor podemos ver las preocupaciones por las que pasa cualquier adolescente: el divorcio de sus padres, la relación con su novia, su deseo por tener experiencias sexuales, la amistad, la pasión por el skateboard y su necesidad por sentirse aceptado por miembros mayores del círculo al que pertenece. Se realizaron tomas en 35 mm y en Super 8 que hacen sobresaltar la angustia y la ansiedad por la que pasa el protagonista a pesar de su semblante apacible y la supuesta ingenuidad ante el asesinato ocurrido. Con todos estos elementos, nos adentramos como público a la mente del chico, quien sin duda oculta el miedo que le provoca el posible resultado del gran error que cometió.

Van Sant utilizó actores nuevos que reclutó vía MySpace: rostros que el público no reconoce para darle un realismo al estilo docudrama, muy diferente a cintas de skateboarders como Lords of Dogtown en donde las buenas críticas en parte ocurrieron debido al gran elenco con el que contaba (Heath Ledger y Emile Hirsch). Visto como una ventaja visual –sobre todo-, el director explota dicho elemento en tomas largas, en las que podemos observar con detenimiento los movimientos de Alex –cruzando el pasillo de su escuela- o bien, intimando con él dentro de una regadera justo después del asesinato. Dichas escenas, a pesar de ser largas (sello de Van Sant), son una herramienta importante de identificación “protagonista-público” y son reforzadas con el soundtrack en el que se utilizaron piezas clásicas de Elliot Smith y Nino Rota (provocando cierta contrariedad sin duda).

Más que retratar aspectos culturales de un grupo de adolescentes estadounidenses, Paranoid Park es una introspección hacia la mente de un chico normal que de la noche a la mañana y por accidente se convierte en un asesino y en la decisión que toma a partir de dicho hecho. Van Sant ha aprovechado a lo largo de su carrera determinados movimientos entre los adolescentes estadounidenses para realizar historias profundas en las que une a la juventud con la muerte y cuestiona la moral, el desinterés y la falta de atención de los adultos hacia sus propios hijos, uno de los problemas más graves a los que se enfrenta nuestra sociedad (resultado de asesinatos dentro de escuelas, desórdenes alimenticios, drogadicción, entre muchos otros).

jueves, 15 de mayo de 2008

Premier de Las Crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian

Por Bling

El pasado domingo 11 de mayo se llevó a cabo la premier de la cinta Las Crónicas de Narnia: el Príncipe Caspian en el Cinemark Polanco. Al lugar se dieron cita diversas personalidades del espectáculo, entre ellos parte del elenco del programa High School Musical. Pero sin duda los invitados estelares en la alfombra roja fueron dos de los actores de la cinta, William Moseley (Peter, el mayor de los hermanos Pevensie), así como el reconocido actor mexicano Damián Alcázar, quien interpreta al malvado Lord Sopespian. Todas las personalidades invitadas se dieron un tiempo para convivir con niños de la Fundación Make a Wish, quienes asistieron como invitados especiales.
La cinta forma parte de la trilogía fílmica planeada por Disney para culminar en el año 2010, por lo pronto tenemos con El Príncipe Caspian la segunda entrega de la saga, después del exitoso estreno en el 2005 de El León, la Bruja y el Ropero.

Como ya ha pasado con otros casos similares, la segunda entrega presenta varios elementos destacables en relación a la primera. El Príncipe Caspian es una película más obscura y violenta, las escenas de acción le dan buen ritmo y dinamismo, el problema común es que se fortalecen algunos elementos pero se descuidan otros. La cinta no contiene la misma profundidad en el tratamiento de los personajes principales. Para muestra tenemos en la primera cinta de Las Crónicas de Narnia la amistad de Lucy con el Fauno Tumnus o Edmund atraído por la Bruja Blanca, el desarrollo es lo suficientemente explícito para generar emotividad. En cambio en esta entrega, la relación de Caspian con Susan por ejemplo, es tan efímera y superficial que bien pudo haberse omitido sin mostrar mayor cambio sustancial.

La dirección corrió nuevamente a cargo de Andrew Adamson, por lo que técnicamente la cinta presenta buena parte del staff que realizó la primer película. En cuanto a efectos especiales la cinta está a la altura de lo que el rubro antes mencionado de escenas de acción requería. Sobre todo con esos elementos muy Tolkenianos de naturaleza viva (árboles que caminan y combaten, así como aguas que toman forma para atacar al enemigo).

Las nuevas aportaciones actorales de esta cinta son ciertamente destacables, por un lado Ben Barnes en su papel con el Príncipe Caspian podría ser la gran revelación actoral del año, posiblemente este es el papel que le represente a Barnes lo que Legolas le representó a Orlando Bloom.

Para los villanos se escogió a dos reconocidos actores extranjeros, al italiano Sergio Castellito (Rey Miraz) y al mexicano Damián Alcázar (Lord Sopespian) quienes dirigen sus fuerzas para desaparecer al Príncipe Caspian, así como a las criaturas que habitan en el bosque. Un gran desempeño de ambos histriones.
La serie creada por Disney basada en parte del legado literario de C.S. Lewis está llamada a convertirse en un clásico, tal y como lo hiciera New Line Cinema con la obra del maestro J.R.R. Tolkien.

domingo, 11 de mayo de 2008

Iron Man (2008)



Por Juls



Por extraño que parezca, Iron Man, uno de los personajes con más fuerza en el mundo de Marvel, nunca había tenido una película, hasta ahora. Su estreno ocurrió en el momento exacto para convertirse en uno de los filmes más taquilleros de la temporada, y el manejo de su argumento, creado originalmente en 1963 por Stan Lee (también co-creador de Spiderman, Hulk, entre otros), ha llenado en general las grandes expectativas que el público y personalmente teníamos.

La historia del cómic se desarolla durante la guerra de Vietnam. El director Jon Favreau (Elf, Zathura) y sus cuatro escritores decidieron ubicar la cinta en un ambiente contemporáneo en Afganistán en donde el multimillonario Tony Stark (Robert Downey Jr.) acude a realizar una presentación de sus nuevas armas nucleares. Ahí encuentra a un grupo de terroristas que lo secuestran e intentan obligarlo a construír una peligrosa arma para su beneficio. Stark no sale ileso, en una explosión se le incrusta un pedazo de metal cerca de su corazón que le provocará una muerte lenta. Para evitarlo, construye con la ayuda de otro científico secuestrado una máquina que se colocará en el centro de su pecho y evitará su terrible deceso. En su deseo por escapar, mientras medita acerca del peligro que su empresa provoca en el mundo, Stark se fabrica una armadura para huír del lugar entre una serie de ataques. Al llegar a Estados Unidos, con la ayuda de su asistente y única amiga Pepper Potts (Gwyneth Paltrow) y su enlace militar James Rhodes (Terrence Howard), descubre un terrible complot lidereado por Obadiah Stane (Jeff Bridges) y para terminar con él, pasa día y noche construyendo una armadura de hierro mucho más perfeccionada e inteligente con la que comenzará una lucha anti-bélica, desconociendo que Stane encontró su antigua armadura y la utilizó para crearse un nuevo modelo.

A pesar de que muchos nos preguntábamos si Robert Downey Jr. daría el ancho para este legendario superhéroe, nos ha sorprendido con su gran interpretación, en la que además de comprobarle a un público -distinto del que lo ha seguido en su carrera- su versatilidad y profesionalismo, logró otorgarle una visión personal a Tony Stark junto a Jon Favreau (que también actúa en el filme), quien sin duda tuvo una correcta visión: ya era el momento para que Downey Jr participara en un blockbuster y su turbulenta vida personal ayudaría en la creación de un personaje singular. Así, Tony Stark se muestra como un hombre excéntrico, solitario, mujeriego, alcohólico, pero también ingenioso y con muchas frustraciones que lo guían por el camino hacia la paz mundial, a pesar de haber vivido toda su vida dentro de un ambiente hostil y de destrucción.

Un gran logro dentro de la producción fue el constante equilibrio que se suscita escena tras escena. El argumento es consistente y entretenido; en él se manejan no sólo elementos de la historia original, si no que se acentúan recurrentemente cuestiones psicológicas y humanas que invitan a la reflexión. Siendo esta la base, el gran trabajo de efectos especiales quedó en el mismo plano: la construcción del traje (el que notablemente requirió de mucho tiempo y trabajo), las excelentes escenas de acción (que no pecaban de largas y aburridas por fortuna), el diseño de las armas nucleares (creíbles en nuestra época), entre muchos otros elementos. Iron Man cuenta también con situaciones cómicas que parten de la personalidad de Stark y el tema romántico que es siempre bien recibido por las mujeres. Varias escenas fueron claramente patrocinadas y bien pagadas, caso claro: Burguer King y Audi, que en lo absoluto molestan al argumento si tomamos con ironía el hecho que después de estar recluido por meses en Afganistán Stark lo único que desea al regresar al país del "fast food" es una típica hamburguesa.

Iron Man regresará pronto. Como recomendación: espera a que terminen los créditos finales mientras escuchas el clásico de Black Sabbath ya que Marvel nos mantiene en suspenso. Los seguidores de Iron Man estarán felices de que Downey Jr. tendrá una pequeña participación como Tony Stark en The Incredible Hulk, el próximo filme de la productora que pronto se estrenará a nivel mundial.

jueves, 8 de mayo de 2008

El Brindis (2008)


Por Bling

Una cinta tanto amena como conmovedora, El Brindis es una coproducción México - Chile dirigida por el debutante Shai Agosin.

La historia trata de Emilia, una joven fotógrafa mexicana que recibe la invitación de su padre chileno, Isidoro, el cual a pesar de su avanzada edad piensa hacer su bar mitzvá. Durante el viaje, Emilia conocerá a la familia de su papá y se adentrara poco a poco en los valores y tradiciones de la comunidad judía. En el proceso conocerá a un rabino por el cual se sentirá atraída.

Varios elementos son destacables en esta producción de Goliat Films, pero sin duda el reencuentro entre padre e hija, así como la forma en como va cambiando la relación entre ellos es el alma de la película. Los diálogos y el gran nivel histriónico de la actriz mexicana Ana Serradilla y el actor argentino José Soriano logran darle la suficiente emotividad para conmover, sin caer en lo meloso y cursi.

En cuanto a los personajes secundarios, tenemos a David, el rabino de la comunidad quien se encuentra contrariado por la llegada de Emilia, ya que pone en duda su misión espiritual, así como su situación como hombre de familia. La relación entre ambos está muy bien realizada, esto desafortunadamente no pasa con otros personajes, que si bien no tienen la importancia de David, sí dejan un cierto sentimiento de duda. Como el caso de la pareja que ve con malos ojos la llegada de la hija de José. Se entiende la hipocresía de algunos miembros de la familia al recibir a la nueva invitada, pero nunca se profundiza en los motivos, tampoco se explica la llamada que Emilia realiza al llegar a la casa de sus parientes chilenos.

Un elemento fundamental son las locaciones, rodada casi en su totalidad en Valparaíso, la provincia de Chile que con sus bellos escenarios naturales le da un toque especial a la cinta. De esta forma la fotografía y trabajo de arte son espléndidos, ya que explotan de buena forma la esencia del lugar con tomas panorámicas, logrando cautivar visualmente durante prácticamente todo el filme.

El Brindis es una buena opción para apreciar una historia entretenida y muy conmovedora.

domingo, 20 de abril de 2008

Quemar las naves (2008)

Por Bling

Siempre tuve el presentimiento de que María Renée Prudencio (la recordaran por su papel de Adriana, la hija de María Inés en Mirada de Mujer) estaba para más que únicamente actuar en telenovelas.

Después de unos años de haber participado en la popular novela, recibimos la grata sorpresa de que co-escribió el guión de la de cinta mexicana Quemar las Naves junto al director de la misma, Francisco Franco. Y no es la única sorpresa agradable de la cinta.

La cinta trata sobre Helena (Irene Azuela) y Sebastián (Ángel Onésimo Nevares), dos hermanos atormentados por la grave salud de su madre. Cada uno vive la situación de diferente manera, pero mantienen similitudes trascendentales: ambos evitan enfrentarse a la peor de las realidades, ellos mismos, además que viven añorando el momento en el que podrán salir del círculo en el que se encuentran.

Mientras Helena se recluye en su casa y se aisla de todos para cuidar a su madre, Sebastián manifiesta sus inquietudes por medio de la pintura, a su vez, se siente atraído por el alumno recién llegado, Juan (Bernardo Benítez), un tipo de apariencia ruda, pero que con el tiempo se entenderá de diferentes formas con Sebastián. La crisis de identidad, el encierro y en sí la experiencia de vivir la enfermedad de su mamá como una cuenta regresiva, son los elementos que sirven de contexto para explorar la complicada y un tanto retorcida relación de ambos hermanos.

Contar la historia de varios adolescentes y sus crisis de identidad, puede parecer un tema trillado, la diferencia con el guión de Quemar las naves radica en la profundidad con la que se toca a los protagonistas, esto trae una buena experiencia en el desarrollo de los personajes, pero a la vez este elemento juego en contra, ya que la cinta es un tanto lenta en algunos momentos.

Las locaciones donde se desarrolla la cinta, son un elemento a destacar, ya que acostumbrados en cierta forma a los escenarios del Distrito Federal que varias producciones mexicanas presentan, la película está rodada en el Estado de Zacatecas.

En el terreno musical, la cinta cuenta con la colaboración de Joselo y Julieta Venegas, los cuales además de un par de temas instrumentales, nos regalan la estupenda “Mi Principio”*. Canción escrita por el integrante de Café Tacvba, y cuya letra está sumamente ligada a la temática del filme.

A pesar de estos elementos, sin duda la sorpresa más agradable de la película es Irene Azuela, a quien se le relegara a segundo plano en el Búfalo de la Noche en buena parte gracias a que los productores pensaron que a nivel marketing funcionaba mejor explotar el nombre de Camila Sodi, incluso Azuela no aparece en el poster promocional de dicha cinta a pesar de que tiene un papel más protagónico que Sodi. Para su fortuna, en esta película es la estrella y no hay quien le haga las más mínima sombra, a pesar de que el trabajo del talento actoral joven en términos generales es bastante aceptable. El trabajo realizado por esta joven egresada del Centro de Formación Actoral, le valió ni más ni menos que un Ariel en la categoría de mejor actriz.

Quemar las naves es una propuesta de cine recomendable, no es la típica cinta de chavos con consejos moralinos de drogas, sexo y demás. Es una historia que sabe como entrar a la vida de sus personajes gracias a la buena ejecución de su guión.


* Un día me voy a ir y no volveré jamás

Prefiero la soledad a vivir sin mi verdad.

Un día me voy a ir seguro me extrañarás

como el ave de ciudad se va buscando la mar.


Porque al final aunque esté feliz aquí.

Debo emigrar a un lugar lejos de aquí

No me entiendas mal

Que no es cosa de los dos

Parece el final, pero es mi principio.

jueves, 17 de abril de 2008

Mi Historia Sin Mí (I'm Not There) (2007)

Por Juls



Mi Historia Sin Mí (I'm Not There), no es un filme para todo el público. Y he de comenzar así debido a que es compleja la estructura de su argumento; lo cual no es un punto negativo, sino que para muchos resultará interesante la forma en la que se plantean diversas experiencias acerca de un personaje popular, sin llegar a ser un filme biográfico o documental.

Todd Haynes, conocido por la cinta Far From Heaven (guión por el que obtuvo una nominación al Oscar), ha realizado diversos trabajos experimentales como el titulado Superstar: The Karen Carpenter Story, basado en la vida y la trágica muerte por la anorexia que enfrentó la cantante del grupo The Carpenters. Fue experimental debido a que en lugar de ser comúnmente actuada, utilizó muñecas estilo Barbie y Ken para la representación de sus escenas. Dicha experiencia, realizada en 1987, es una muestra de que a Haynes le interesa probar diferentes formas de contar una historia, y este es el caso de Mi Historia Sin Mí, en la que retrata a través de seis historias y seis actores algunas de las experiencias del multifacético músico estadounidense Bob Dylan.

Woody (Marcus Carl Franklin), un chico vagabundo afro americano de 14 años, vive diversas experiencias con gente que se encuentra en el camino asegurando que es Woody Guthrie, el gran músico representante del folk al que Dylan admiraba, y a quien tuvo la oportunidad de conocer durante sus últimos días. Arthur (Ben Whishaw), un joven poeta que reflexiona a lo largo de toda la cinta, representa la admiración de Dylan por la poesía francesa (Arthur Rimbaud como representante), así como su habilidad como escritor. Jack (Christian Bale), un trovador folk que intenta ser escuchado ante una difícil audiencia y que logra ser reconocido, termina como Pastor, fiel al cristianismo. Dylan, judío de nacimiento, encontró su fe dentro del cristianismo, factor que luego influenció muchos de sus trabajos como músico.

La primera parte de la cinta peca de ingenua y elementos como el falso documental en el que Julianne Moore interpreta a una cantante de folk que habla de Jack (Bale) en una entrevista, podrían salir sobrando. Es hasta la historia de Robbie (Heath Ledger), cuando comienzan a surgir factores más determinantes y subjetivos en la vida de Dylan. Dentro de un aspecto más personal, desarrollado a principios de los años 70, Robbie es un actor enamorado de una pintora con la que se casa y tiene dos hijas. Su vida de éxito lo orilla a enfrentarse a un “amigable” divorcio y a continuar su vida dentro del medio, sin dejar de ser reflexivo y meditabundo, tal y como Dylan vivió el divorcio de su esposa Sarah Lownds. Jude (Cate Blanchett), es un músico que realiza una innovación a la música, dejando la guitarra acústica y el folk y transformándolo en folk rock, lo que le trae un éxito inminente y codearse con grandes personalidades (podemos ver una graciosa escena con The Beatles y un paseo con su amigo, el poeta Allen Ginsberg, representante del movimiento beat). Dylan, al igual que Jude, se enfrentó a la prensa, las drogas, los juicios dentro del medio, y a una serie de cambios que se suscitaban dentro de la juventud, dicho personaje magníficamente interpretado por Blanchett, es el que cuenta con más elementos que atrapan al espectador. Por último, la historia de Billy (Richard Gere), podría ser de las más incomprendidas, sin embargo su gran importancia radica en representar al icono estadounidense Billy the Kid, gran influencia dentro de las letras y personajes creados por el músico.

Lo que más impresiona en Mi Historia Sin Mí es la gran investigación que conlleva el guión; y no únicamente acerca del músico, si no de las impresiones que se mostraban en los medios para con el público. Así, podemos ver varios detalles que parecen minúsculos, pero que la gente contemporánea de Dylan o sus seguidores podrán reconocer de inmediato. El hecho que la cinta comience con la muerte de Jude, a quien después vemos sufrir un accidente automovilístico, nos recuerda que Dylan casi muere en un accidente de motocicleta, por lo que Haynes fue más allá y decidió matar al personaje muy sutilmente.

El argumento no enseña, sino que induce a descubrir detalles. Dylan es un hombre multifacético de diversas personalidades por lo que Haynes tuvo la acertada visión de que no podría ser interpretado por un solo actor para así, acercarse más a la realidad aunque pareciera contradictorio. Fue el mismo Dylan quien dio el visto bueno al proyecto y otorgó un permiso especial para la utilización de sus canciones, tanto en su copia original como interpretadas por algunos de los actores. Al terminar de ver Mi Historia Sin Mí, cuyo irónico título implica el que Dylan no está ahí, queda una sensación de que lo presentado no es la verdad absoluta, si no la forma en la que el mundo conoce a Dylan a través de un proyecto sumamente intelectual y sin pretensiones.

sábado, 12 de abril de 2008

Control (2007)



Por Juls


Uno de los filmes que desafortunadamente han pasado desapercibidos en cartelera es Control, el primer proyecto que dirige el excelente fotógrafo y director de videos musicales holandés Anton Corbijn, en cuya extensa carrera ha trabajado con músicos como U2, Depeche Mode, R.E.M., Nirvana, Red Hot Chili Peppers, Coldplay, entre muchos más. Su desenvolvimiento durante varias décadas dentro del ámbito musical, le ha dejado sin duda una sensibilidad por plasmar la esencia de los artistas con los que ha trabajado, al conocer sus experiencias personales, estados de ánimo y muchas veces entablando amistades y relaciones cercanas con ellos.

Corbijn comenzó su carrera durante la década de los años 70. Sus primeros trabajos como fotógrafo dentro de la escena del rock iniciaron con la banda inglesa post-punk Joy Division, quienes gracias a su vocalista, Ian Curtis, tuvieron una historia oscura, llena de tragedias y altibajos que Corbijn tuvo la necesidad de expresar. Así nace Control, que basado en Touching From A Distance la biografía de Ian escrita por su esposa Deborah Curtis, logra darnos una dramática visión acerca de la (al parecer) depresiva vida del genial artista.

Ian Curtis (Sam Riley), oriundo de Macclesfield, Inglaterra, tenía tan solo 17 años cuando conoció a Deborah (Samantha Morton), con quien compartió por un tiempo su gusto poético y musical. Sintiendo esa gran química, Ian le pide matrimonio. Dentro de su vida conyugal, Ian trabajaba de día en una oficina de contrataciones, mientras que por la noche se encerraba en un cuarto a escribir su poesía. En 1976, dentro de un concierto de Sex Pistols, Ian conoce a Bernard Sumner, Peter Hook y Terry Mason con quienes formó el grupo Warsaw, reclutando a Stephen Morris como baterista. Entre su intento por dar a conocer a la banda y cambiándose el nombre a Joy Divison, deciden grabar un demo con ayuda de los ahorros de Deborah. Tony Wilson, quien tenía un programa televisivo, les dio no solo la oportunidad de tocar en vivo su sencillo Transmission (cuya copia original existe), si no de convertirse en una banda mucho más conocida y valorada. Mientras tanto, Deborah estaba embarazada, e Ian se alejaba más de la relación. Durante sus giras conoce a Annik (Alexandra Maria Lara), quien después de convirtiera en su amante. A los 20 años, Ian descubre que sufre de ataques epilépticos. Sus bailes dentro del escenario y su mirada, daban la sensación de que en cualquier momento podía caer al piso desesperadamente (y en ocasiones sucedió). Su preocupación pasiva como padre y esposo, la pasión que Anikk le regresó y el terrible miedo y angustia que le causaba su enfermedad, fueron del parte aguas para que el artista cometiera suicidio a sus 23 años, un día antes de que comenzara su gira por Estados Unidos.

Sam Riley, con su físico sumamente inglés y en su primer papel protagónico, logró retratar la personalidad depresiva de Curtis , sobresaliendo sus movimientos dentro del escenario (si tienes oportunidad observa algún video de Joy Division para comprobarlo), mientras que la más experimentada Samantha Morton, retrata a una mujer pasiva, cuyo amor por Curtis era lo único que la guiaba en su vida. En Control, existe un punto débil: al ser una adaptación de la biografía de Deborah, el argumento se enfoca más en la vida emocional-romántica de Curtis, dejando a un lado las verdaderas experiencias que vivió con el grupo (que si se muestran, pero de una forma algo plana y ajena), cuestión que, a los amantes de la música y del grupo, podría parecernos una gran carencia. Aún así, nos damos una idea de la situación que rodeaba a dicha época: Ian admiraba a David Bowie e Iggy Pop, logró ver en vivo a Sex Pistols, compartió escenario con The Buzzcocks y John Cooper. Sin embargo, si te gustaría profundizar en este aspecto, el filme de Michael Winterbottom 24 Hour People, te dará más detalles.

El rodaje de Control se llevó a cabo en color y luz sobreexpuesta, lo que claramente hubiera dado otro resultado. Corbijn decidió presentar la historia en blanco y negro por medio de una transferencia para lograr la sensación de realismo, dramatismo y seguramente la forma en la que el propio Curtis veía su vida. Su basta experiencia en el ramo dio como resultado una obra artística visual, en la cual, cada escena cuenta con elementos de una fotografía fija bien planeada. Dicha característica (y no el guión como comentaba anteriormente), es el mayor valor del filme, que resulta una mezcla de un video musical con un libro de retratos fotográficos. Ojalá que Corbijn continúe realizando trabajos de este tipo porque a pesar de no ser un producto comercial y digerible para todo público, habemos quienes sin duda gustamos de estos nuevos estilos de arte.

La corta historia musical de Ian Curtis ha quedado expuesta.

Ian: When I'm up there singing, they don't understand how much I give… and how it affects me. I have no control anymore.

sábado, 29 de marzo de 2008

Los Inquebrantables (Cassandra's Dream) (2007)

Por Juls


Woody Allen es sin duda uno de los directores más controvertidos de la historia, tanto por la diversidad en los cortes de sus filmes como por su propia personalidad (si no lo amas, lo odias). Su larga carrera puede dividirse en etapas; desde que comenzó en 1966 con la comedia What's Up, Tiger Lily?, hasta sus últimas tres producciones: Match Point, Scoop y ahora Cassandra’s Dream, sin olvidar que para muchos de sus seguidores, la cumbre de su carrera la tuvo durante la década de los años 70 con tres producciones que marcaron su inimitable estilo: Annie Hall (para muchos su obra maestra) Interiors y Manhattan.

Haber logrado tanto éxito y buenas críticas dentro de su filmografía podría resultar contraproducente para el director, quien fue decayendo (para la crítica) producción tras producción. Fue hasta el 2005 con el drama criminal Match Point, el año en el que el neoyorkino volvió a tomar fuerza, además de que fue su primer filme rodado completamente en Inglaterra. Acto seguido nos presenta la comedia titulada Scoop (en el 2006), que a pesar de ser protagonizada nuevamente por Scarlett Johansson, no corrió con la misma suerte. Este año se estrena en México Los Inquebrantables (Cassandra’s Dream), filme con el que regresa al género del drama criminal desarrollado en Inglaterra para el cual decidió que ninguno de sus actores principales sería estadounidense.

Los Inquebrantables (Cassandra’s Dream)
nos presenta un momento en la vida de dos hermanos Ian (Ewan McGregor) y Terry (Colin Farrell). El primero, dedicado a ayudarle a su papá en el negocio familiar, a pesar de que su más grande deseo es convertirse en inversionista de hoteles en Estados Unidos y tener todo el dinero que siempre ha soñado, a diferencia de su hermano menor, un experto en carros que trabaja como mecánico para llevar una vida al día junto a su novia, su único problema es la adicción que tiene con el juego y su obsesión por la suerte y el azar.

Todo comienza con el deseo de ambos de adquirir un viejo bote para navegar los fines de semana y sentir la libertad. Con suerte y algo de esfuerzo lo compran y lo nombran Cassandra’s Dream, es entonces cuando su vida da un enorme giro: Ian conoce a Angela (Hayley Atwell) una bella actriz a la que engaña haciéndole creer que adquirirá una construcción en Los Ángeles, mientras la pasea en los autos de autos de lujo que su hermano le presta del taller. Mientras tanto Terry, en su tremenda obsesión por el juego se endeuda por una grande cantidad que debe ser pagada. Sin ningún tipo de recursos, los hermanos únicamente pueden recurrir a su millonario tío Howard (Tom Wilkinson). Sólo él puede ayudarlos a pagar la deuda de Terry y a conseguir dinero para las inversiones de Ian. Howard siente un gran cariño por sus sobrinos, y sobre todo, confía en ellos, tanto que es capaz de pedirles que asesinen a una persona que pone en peligro su trabajo y su vida. ¿Aceptarán por desesperación los hermanos? Eso no lo revelaré, únicamente puedo decirles que todo lo que comenzó en un bote, terminará ahí mismo.

El argumento es entretenido y logra mantener al público en suspenso. Lo que en esta ocasión falló por parte de Allen fue la unificación de tantos elementos que quiso mostrar. Por un lado dos personas sumamente diferentes tratando de demostrar hermandad entre ellos y por otro, conjuntar la tensión y el hilo de la trama con las actuaciones: McGregor, a quien ya hemos visto realizando excelentes personajes, parece débil en esta ocasión (pero no por su trabajo, sino por la fuerza argumental de su personaje) y Farell, quien ha contado con menos presencia, desarrolla a un Terry exagerado cuyas tragedias se convierten sin querer en un humor negro para el espectador. Tal vez esta fue la intención del director, pero hay algo en Los Inquebrantables (Cassandra’s Dream) que podría desilusionarnos dentro de su trayecto, sin embargo, al verlo de una forma independiente (de la historia del director), se cuenta con las ventajas de un drama diferente con un final inesperado y buenas actuaciones.

En México, unas semanas después, se estrenó el nuevo filme de Sidney Lumet titulado Before the Devil Knows You’re Dead, cuya trama (también acerca de dos hermanos con problemas financieros), cuenta más fluidez y coherencia. Woody Allen es un director y escritor que decide mantener en secreto los detalles de sus futuras producciones por lo que crea grandes expectativas. Su época dorada probablemente ya no regresará, pero como público confío en que volverá a sorprendernos muy pronto.

viernes, 28 de marzo de 2008

La Zona (2008)

Por Bling

Presentando un cúmulo de talento internacional, La Zona es una película mexicana en cuanto a su producción, locaciones y la mayoría de su talento artístico, realizada por un director uruguayo, Rodrigo Plá y escrita por su esposa, la española Laura Santullo.

Imposible dejar de admirar el valor de este director que con su ópera prima nos muestra una aguda exposición de un problema que se ha venido acentuando en nuestro país en los últimos años, las fuertes disputas entre sociedades de diferentes estratos socioeconómicos. A raíz de esta polarizante situación que vivimos, cada vez es más difícil tratar con temas de esta naturaleza ya que al parecer los límites de tolerancia en los que nos manejamos día a día son sumamente frágiles, tal y como se puede apreciar en la cinta. En ese tenor, la mención al ex senador Diego Fernández de Cevallos, es el más claro referente de que la película no deja ser “política” como el mismo director lo mencionara en entrevista.

La historia comienza cuando tres jóvenes aprovechan un fortuito accidente natural, para entrar a robar en un residencial llamado La Zona. A partir de este incidente, se romperá la tranquilidad de los vecinos que ahí habitan y se desencadenaran una serie de acontecimientos que mostraran los alcances de los colonos en la lucha por no perder sus privilegios, así como su aparente sociedad perfecta.

Para manejar la complicada interacción entre sociedades diferentes, Plá no utiliza una historia de amor trágica como en Amarte Duele (2002), sino que construye un espacio utópico, donde los inquilinos conviven en una aparente armonía que los aleja enormemente de la realidad que se vive en el exterior, aunque físicamente se encuentren separados por unos cuantos metros de distancia.

La Zona es una fortaleza fuertemente resguardada, la cual posibilita que sus habitantes salgan de este espacio en contadas ocasiones, sobre todo los niños, ya que asisten a la escuela en este mismo lugar. De cierta forma, en La Zona se vive con leyes propias, ya que entre otras cosas, la policía no está facultada para entrar a este lugar. Los colonos aluden al derecho de buscar la mayor seguridad posible para ellos y sus hijos debido al peligro cotidiano que se vive en la ciudad, después de todo, vivir en un lugar así es un privilegio que les ha costado mucho llegar a obtener. Sin duda argumentos sumamente debatibles y una posible pincelada a las habituales posturas derecha-izquierda en el cotidiano acontecer social.

El director logra mantener con éxito la atención del espectador ya que cuenta con escenas de acción bien ejecutadas, sobre todo las secuencias de persecuciones. En cuanto a las actuaciones, la punta de lanza la lleva el experimentado actor Daniel Giménez Cacho, quien ya es una garantía desde hace mucho tiempo, su papel como el vecino que aporta la sensatez en los momentos de mayor tensión es bastante destacable. Por otra parte, es una pena que el papel de la española Maribel Verdú -a quien ya se nos está haciendo costumbre verla en producciones nacionales-, sea tan corto, ya que su postura en contra de la decisiones que toman los vecinos del residencial, la hacen ver más bien como una madre histérica, esto no es culpa de ella, sino a la falta de profundidad con la que se dotó al personaje.

Aunque es satisfactorio también el trabajo Carlos Bardem, quien interpreta a Gerardo, uno de los vecinos más reaccionarios e intolerantes, quizás la sorpresa más agradable en el ámbito actoral sea la presentación del joven Daniel Tovar, el cual se diera a conocer por la serie de Nickelodeon "Skimo", pero que no había tenido como hasta ahora la oportunidad de mostrarse en un papel importante en la pantalla grande. Su papel como Alejandro, un chavo confundido ante la difícil situación de encontrar en el sótano de su casa a Miguel (el ladrón que todos están buscando), lo ubica como un interesante prospecto del cine nacional. Los diálogos e interacción entre Miguel y Alejandro, se convierten sin duda alguna, en el corazón de la cinta.

Estrenada desde el año pasado en diferentes festivales internacionales, es una pena que La Zona pasara tan desapercibida por las carteleras mexicanas a pesar de traer consigo importantes cartas de presentación como el premio de la Crítica Internacional del Festival de Toronto así como el León del Futuro (o premio Luigi De Laurentiis) en el Festival de Venecia.

Sólo nos queda esperar la oportunidad de ver esta cinta en DVD, una propuesta arriesgada, con consciencia social y a la vez entretenida que pone al director Rodrigo Plá en el ojo del huracán dentro de la industria del cine de nuestro país y nos da ánimos y expectativa para darle seguimiento a su prometedora carrera.

lunes, 24 de marzo de 2008

Candy (2006)

Por Juls

Sin duda, uno de los más trágicos acontecimientos del año dentro del mundo del espectáculo, fue la repentina y trágica muerte del actor australiano Heath Ledger, quien a sus 28 años de edad fue encontrado muerto debido a una sobredosis de drogas previamente prescritas. Es curioso notar que hasta entonces, tanto los cinéfilos como la crítica cinematográfica observaron lo que la industria había perdido: un excelente actor autodidacta que comenzaba a ser tomado en cuenta (sobre todo por su papel de vaquero homosexual en Brokeback Mountain), y al cual se le había asignado la dura tarea de interpretar al legendario Guasón en el próximo filme de Batman: The Dark Knight, y que no sería consagrado en el rango de excelencia hasta ver que por lo menos igualara la actuación que realizó Jack Nicholson hacia el mismo. Ahora, la crítica no espera.

Tras dos años de su estreno, se rescata Candy, uno de los filmes protagonizados por Ledger que en su momento pasó desapercibido (por lo menos en nuestro país). Y que a pesar de que ya es conseguible en DVD (R1), pronto será el momento de disfrutarla en pantalla grande. ¿Por qué hasta ahora? Las razones las dejo a su consideración.

En la última década se han presentado varias producciones cuyos temas involucran a la drogadicción, al alcoholismo o a la prostitución. Muchas de ellas se han convertido ya en clásicos (Trainspotting, Requiem for a Dream, Pulp Fiction, Living las Vegas, Walk the Line) y otras más han pasado desapercibidas. El caso de Candy -a pesar de que sus personajes son adictos- es distinto. El director Neil Armfield, reconocido director del teatro australiano, adapta una novela escrita por Luke Davies y la transforma en un drama romántico de tres actos (Cielo, Tierra e Infierno) en el que Ledger tiene la oportunidad de regresar a su origen e interpretar a un personaje utilizando su acento natal.

Candy (Abbie Cornish), es una hermosa joven estudiante de arte que se enamora perdidamente de Dan, un poeta adicto a la heroína. Su relación se basa en la libertad, en los placeres que la droga les provoca y por la que cada momento se sienten más unidos e invencibles. Su vida comienza con los sueños que comparten y con las experiencias que como dos niños viven gracias a su tercer amante: la heroína. Sin embargo dicha armonía y perfección no durarían para siempre.

Tras los problemas económicos a los que se enfrentan, Candy se ve en la necesidad de prostituirse con el consentimiento de Dan quien pronto le pide matrimonio. A pesar del desacuerdo hacia la relación por parte de los padres de Candy, logran realizar la unión que los fortalecería más, ignorando que sería el principio de su gran desgracia. La figura paterna de ambos la encuentran en Casper (Geoffrey Rush), un exuberante químico adicto que se preocupa por abastecerlos de droga y efectivo de vez en cuando. Así, la pareja se enfrentará a un sinfín de emociones, de carencias y de problemas que terminarán por ir arruinando no sólo la relación, si no el resto de sus cada vez más caóticos días.

El argumento es predecible, o por lo menos en gran parte. El hecho de que se divida en tres segmentos corta la continuidad de la historia que se hace más y más evidente. Sin embargo, la fuerza del filme no está en el guión, si no en la forma en la que el director logró transmitir a los actores la fuerza para la interpretación de una pareja adicta no sólo a la droga, si no a ellos mismos y la manera en que sus propias pasiones se van perdiendo y disolviendo entre el amor y la locura. Sus personajes están bien definidos, Candy es la típica joven reprimida que encuentra su libertad en Dan, el artista protector de sus sueños que la llevaría al cielo eternamente. Dan por su parte, concibe a Candy como lo más importante en su vida y es a ella a quien protegerá siempre, aunque tenga que renunciar a las drogas.

Como espectador, es difícil separar el hecho de que Ledger haya muerto tan joven y que públicamente se conocía desde hace años su íntima relación con las drogas. Esto sin duda es una situación conmovedora, tétrica y emocionalmente fuerte. Objetivamente es una de las mejores actuaciones de Ledger, que junto a Lords of Dogtown, Brokeback Mountain, A Knight’s Tale y The Brothers Grimm, y las esperadísimas The Dark Knight y su última actuación en The Imaginarium of Doctor Parnassus, nos dejará un legado que podremos disfrutar durante mucho tiempo.

Dan: What if that was it?

Candy: That was what?

Dan: The last shot.

Candy: I wouldn't care.

domingo, 23 de marzo de 2008

10,000 A.C. (2008)

Por Bling

El director nacido en Alemania Roland Emmerich nos trae su más reciente film titulado 10,000 A.C. (10,000 B.C) el cual explora la vida del hombre prehistórico.

La cinta sigue el viaje que tiene que emprender D'Leh (Steven Strait) miembro de una tribu de cazadores de mamuts, para salvar a su amada Evolet (Camilla Belle) y en el proceso darse cuenta que según una vieja profecía, su papel en la historia es más importante de lo que jamás imaginó.

Con Emmerich ya se viene presentando como sello personal el hecho de que en la mayoría de sus películas se le dé mayor prioridad a los efectos especiales que al desarrollo de la historia y al guión, y en ese sentido hay varios ejemplos de sus trabajos previos que confirman este argumento: Godzilla, El Día de la Independencia y El Día Después de Mañana, donde Emmerich explota visualmente con grandes efectos especiales, pero con un argumento débil, o que se cae en algún momento de la cinta.

Desafortunadamente, en 10,000 A.C. el director va más allá en la cuestión de los desaciertos, quizá el más grave fue que nunca logró establecer los límites entre una película de corte histórico con una de ciencia ficción, donde el tamaño de un diente de sable puede ser casi igual al de un elefante o presentar como algo común a unas gigantes avestruces depredadoras que persiguen a los personajes en una de las escenas más absurdas de la película.

En el terreno actoral, se confió en nuevas caras para los papeles protagónicos. Por la tanto el peso del filme recae en el inexperto Steven Strait y en su pareja sentimental, Camilla Belle, la cual con su belleza y rasgos tan finos cuesta trabajo concebirla como una mujer de la prehistoria. A pesar de que ambos no están del todo mal, quedó de manifiesto el error de apostar por ellos para protagonizar una cinta de estas proporciones (una producción de más de 100 millones de dólares), a su vez se deja asentado que si bien las películas previas de este director no contienen gran profundidad, por lo menos contaban con actores popularmente conocidos como Will Smith, Jeff Goldblum, Bill Pullman, Matthew Broderick y Jean Reno entre otros.

Lo más rescatable de la cinta sería el aspecto visual, rubro en el que el director ha puesto tanto empeño en sus trabajos previos, aunque en esta ocasión con algunos altibajos, como la escena de la persecución de los mamuts que prometía ser memorable, pero que desafortunadamente se echó a perder cuando los cazadores quedan colgados de la red y son arrastrados, resultando más bien una escena chusca. Para la realización de la fotografía volvió a echar mano de Ueli Steiger, trabajo que se realiza de manera por demás satisfactoria. Otro aspecto a resaltar, es la voz del consagrado actor Omar Sharif como narrador.

Con estos antecedentes, no es nada alentador saber que el nuevo proyecto de Roland Emmerich será "2012", filme que abordará el tema del fin del calendario maya, y las profecías que catastróficas que esta fecha conlleva. Esperaremos al 2009 para ver el estreno de este nuevo proyecto.

"Hago películas para las masas" dijo alguna vez Roland Emmerich en una entrevista. Con los títulos que tiene bajo el brazo nos queda muy claro esto, pero ojalá que este no sea el argumento del director para que siga haciendo filmes como 10,000 A.C.