viernes, 20 de marzo de 2009

Radiohead - Foro Sol


Por Bling

¿Fue mejor el setlist del domingo o el del lunes? El del lunes para fans y el del domingo más comercial ¿o sería al revés? Después de todo el domingo tuvo Creep ¿no? Y por cierto, tocar esa canción después de unos años de no hacerlo ¿fue algo positivo o todo lo contrario?

Cuando un evento genera tanta expectativa a su alrededor, tantas interrogantes y opiniones diversas deben de arrojar una verdad absoluta: el pasado 15 y 16 de marzo estuvimos ante uno de los eventos musicales más importantes de la década en nuestro país.

Después de 15 años de espera, Radiohead se presentó en el Foro Sol, promocionando su más reciente producción, el controversial In Rainbows, disco que le valiera un Grammy a mejor álbum alternativo del año.

En general fue una presentación donde predominó la admiración que deja boquiabierto, sobre el ambiente enérgico de un concierto de rock. La interpretación junto con la iluminación de ese gran escenario, contribuyeron a crear una atmósfera cósmica digna de un concierto de Pink Floyd, sin embargo, ese error en Exit music empañó la excelente ejecución con la que venían interpretando.

Posiblemente Radiohead nunca regrese a nuestro país, pero por lo menos ya dejó saldada una cuenta con los mexicanos que parecía destinada a no cumplirse.

El Setlist del lunes fue:

01 15 Step
02 There There
03 The National Anthem
04 All I Need
05 Kid A
06 Karma Police
07 Nude
08 Weird Fishes/Arpeggi
09 The Gloaming
10 Talk Show Host
11 Videotape
12 You and Whose Army?
13 Jigsaw Falling Into Place
14 Idioteque
15 Climbing Up The Walls
16 Exit Music (For a Film)
17 Bodysnatchers

First Encore
18 How to Disappear Completely
19 Paranoid Android
20 Dollars and Cents
21 The Bends
22 Everything In Its Right Place

Second Encore
23 Like Spinning Plates
24 Reckoner
25 Creep

lunes, 2 de marzo de 2009

Keane - Palacio de los Deportes



Por Bling

La extraña fascinación que Keane tiene hacia México, se ha convertido en un buen motor para que su popularidad no descienda a pesar de que las ventas de su último disco (el tercero de su carrera) sean las más bajas en su trayectoria, al contrario, en cada visita han tocado en un escenario de mayor capacidad.

En esta ocasión le tocó el turno al Palacio de los Deportes, que pese a que no se llenó en su totalidad, registró la mayor asistencia a una presentación del trío proveniente de Battle en nuestro país, alrededor de 15,000 personas.

Keane mostró de diversas formas esas pequeñas diferencias que lo hacen un grupo especial cuando se encuentra en este país: En primer lugar el escenario, la mayoría de los grupos que se presentan en dicho recinto suelen hacer gala de la simplicidad y hasta indiferencia para montar un escenario similar al que presentan en otros lugares, Keane presentó el mismo, con una pantalla gigante, una estupenda iluminación y en general con una decoración especial alusiva al disco a promocionar, Perfect Symmetry.

Otro elemento es el cada vez mejor español de Tom Chaplin, el cual practicó durante todo la presentación al dirigirse constantemente al público. También destacable la canción Under Pressure dentro del setlist, aquella rola que hiciera famosa Queen en los 80’s y cuya presentación según el mismo Chaplin, se convirtió en una sorpresa especial para los mexicanos.

El repertorio contó con canciones de sus tres producciones, siendo las más ovacionadas: This is The Last Time, Everybody’s Changing, Spiralling, Crystal Ball, Is It Any Wonder? y por supuesto Somewhere Only We Know

La apariencia de Keane como un grupo mucho más orientado al pop que al rock, quedó en duda cuando el Palacio de los Deportes vivió un explosivo espectáculo, gracias a la energía y entrega de la banda, así como al público que supo responder en cada momento a lo largo de la presentación.


El setlist completo fue:

The Lover Are Losing
Everybody’s Changing
Bend And Break
Nothing In My Way
Again And Again
A Bad Dream
This Is The Last Time
Spiralling

Playing Along
Try Again
Early Winter

You Haven’t Told Me Anything
Leaving So Soon?
You Don’t See Me
Perfect Symmetry
Somewhere Only We Know
Crystal Ball

Under Pressure
Is It Any Wonder?
Bedshaped

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Oasis - Palacio de los Deportes



Por Bling

La autenticidad ha sido un elemento importante a la hora de definir a Oasis. Con el paso del tiempo han demostrado que hay cosas que simplemente no van a cambiar, por eso a diferencia su primer visita a nuestro país hace 10 años, ya no se escuchan quejas sobre el prácticamente nulo desenvolvimiento de Liam en el escenario o la escasa interacción con el público de cualquiera de los otros integrantes. Ahora, en su cuarta presentación en el Palacio de los Deportes, la gente sabe perfectamente a lo que va y lo que los Gallagher ofrecen en el escenario.

Sobre el setlist pasa algo similar, para alguien que medianamente se afane de conocer al grupo de Manchester, sabrá que la mayor parte de la trascendencia en su carrera se debe a sus dos primeros discos, aunque esto no sea un secreto, también es una exageración la percepción que ellos mismos se dan. Parecería una especie de autocastigo impuesto desde hace ya varios años, el hecho de no interpretar en vivo favoritas de la gente como Stand By Me, Don't Go Away, Stop Crying You're Heart Out y Little by Little por mencionar algunas.

Dicho de otra forma, de su tercer, cuarto y quinto disco interpretan una sola canción (Songbird), esto suena escandaloso. Finalmente el orgullo regresó con el sexto álbum para aportar nuevos tracks en el setlist con Lyla, The Importance Of Being Idle con muy buena recepción, y en menor medida Meaning Of Soul.

Este tipo de aceptación para los shows en vivo, no se ha presentado con las canciones de su séptima y ultima producción (Dig Out Your Soul), la cual a pesar de ser un gran trabajo a nivel musical; su innovación y sentido experimental lo hicieron poco accesible para las grandes masas. Por eso canciones como Falling Down, To Be Where's There Life y Waiting For The Rapture no recibieron mucha respuesta a pesar de su gran calidad. Quizás solo la balada de Liam I'm Outta Time, se podría destacar en este sentido.

Asegurando el éxito de la noche, estuvieron como siempre presentes las infalibles: Wonderwall, Don't Look Back In Anger, The Masterplan y Champagne Supernova.

Para cerrar, el cover beatle de I Am The Walrus, que sonó mucho mejor que hace 10 anos en el mismo escenario, prueba de que Oasis es uno de los pocos actos de rock contemporáneo que pese al tiempo, han podido mantenerse en gran forma. Y que la música como en un principio, siempre ha hablado y hablará por sí sola.



El setlist completo fue

Rock N Roll Star
Lyla
The Shock Of The Lightning
Cigarettes And Alcohol
Meaning Of Soul
To Be Where There's Life
Waiting For The Rapture
The Masterplan
Songbird
Slide Away
Morning Glory
Ain't Got Nothing
The Importance Of Being Idle
I`m Outta Time
Wonderwall
Supersonic

Encore:
Don't Look Back In Anger
Falling Down
Champagne Supernova
I Am The Walrus

viernes, 21 de noviembre de 2008

R.E.M. - Auditorio Nacional



Por Bling

Para muchos sería ilógico afirmar que a sus casi 30 años como banda, R.E.M. conserva un espíritu rejuvenecedor en su entorno, a pesar de la cada vez más decadente apariencia de Peter Buck, así como el promedio de edad de los asistentes a su concierto en el Auditorio Nacional.

Este espíritu mencionado, recae prácticamente al cien por ciento en Michael Stipe, cuya vitalidad en el escenario, gran carisma, así como su siempre presente activismo político, siguen intactos para mantener vigente a la agrupación de Georgia.

El grupo decidió cerrar su gira mundial en nuestro país, la cual abarcó diferentes ciudades de todo el mundo a lo largo del 2008. Por esta razón, un emocionado Stipe explicó a los presentes que tocarían más de lo normal, ya que no volverían a hacerlo durante un buen tiempo. Efectivamente, el concierto se prolongó dos horas, donde se interpretaron un total de 26 canciones. Cantidad mayor a la de sus presentaciones previas.

El frío de la ciudad se sintió en el ambiente, el cual gradualmente fue cambiando cuando llegaron las canciones más conocidas. Temas como The One I Love, Everybody Hurts, Imitation of Life, The Great Beyond, Losing My Religion, It’s The End Of The World As We Know It y Man on the Moon fueron los más ovacionados.

Mención aparte merece la magistral interpretación de Let Me In, donde el grupo y sus músicos formaron un círculo para interpretarla, la canción se escuchó mejor que nunca sin el arreglo estridente de la versión original de estudio.

Es evidente la dificultad que esta banda ha tenido en los últimos años para hacerse presente con las nuevas generaciones, como lo hicieran otros de sus contemporáneos como U2 o Depeche Mode, sin embargo, R.E.M. sigue presente en la escena musical con producciones aceptables como su último disco (Accelerate 2008) y un tour de gran calidad que recorrió 32 países a lo largo de nueve meses.

El Setlist de la noche fue:

Living Well Is the Best Revenge
I Took Your Name
What's The Frequency, Kenneth?
Fall On Me
Drive
Man-Sized Wreath
Ignoreland
Disturbance At Heron House
Hollow Man
Imitation Of Life
Electrolite
The Great Beyond
Everybody Hurts
The One I Love
Find The River
Let Me In
Bad Day
Horse To Water
Orange Crush
It's The End Of The World As We Know It (And I Feel Fine)

Encore:
Supernatural Superserious
Losing My Religion
I Believe
Country Feedback
Life And How To Live It
Man On The Moon

martes, 16 de septiembre de 2008

The Last Shadow Puppets – The Age of the Understatement

Por Bling

Me gustaría conocer el nivel real de participación de Miles Kane en la autoria y composición de los temas de este disco.

Es difícil saberlo, por lo que un buen parámetro para tener cierta idea, es el debut del grupo The Rascals, donde Kane funge como vocalista y en el cual obviamente no contó con su contraparte en este proyecto.

Si tomamos esto como referencia, y considerando que el citado debut pasó bastante desapercibido desde su entreno en junio pasado, se comprabaría que tenemos uno más de tantos ejemplos representativos de este naciente fenómeno social, donde las personas de cada vez menor edad pueden alcanzar altos grados de trascendencia en diferentes ámbitos.

En este caso, en el musical, tenemos al líder uno de los grupos más aclamados de los últimos años, escritor sumamente prolífico y ganador con su banda (Arctic Monkeys) de infinidad de premios, con todas estas cartas su edad es ni más ni menos que 22 años y se llama Alex Turner. Y junto con el ya mencionado Miles Kane forman un proyecto llamado The Last Shadow Puppets.

Esta dupla se complementa con uno de los productores más reconocidos en la actualidad, James Ford (Klaxons), quien además de encargarse de la producción toca la bateria y otros instrumentos.

The Age of the Understament es el nombre de este arriesgado lanzamiento, que presenta una gran variedad de estilos, con influencias principalmente sesenteras, en gran parte porque se cantan la mayoría de las canciones a dos voces, recordando a los Hollies, y por supuesto a los Beatles. Estas referencias están sumamente presentes en la excelente “Standing Next to Me” y en “Meeting place”.

Pero a pesar de tener grandes arreglos orquestales a lo Phil Spector, el álbum no deja a un lado la frescura y energía de influencias más modernas, como de los mismos Arctic Monkeys tal y como se plasma con la canción del primer sencillo y que le da el nombre al disco “The Age of the Understatement”, así como la presencia de The Coral en “Separate and Ever Eeadly”.

Pese a todo lo anterior el disco no es tan redondo como para otorgarle un grado de excelencia y encuentra sus puntos mas bajos en canciones como “I don't like you anymore” y “Only the truth”.

El futuro de este proyecto es incierto, ya que ambos miembros fundadores regresan a sus respectivas bandas originales. Pero por lo pronto puedo decir, sin temor a equivocarme, que la gran revelación musical de este 2008, se llama The Last Shadow Puppets.

Sweeney Todd: El Barbero Demoníaco de la Calle Fleet (2008)





Por Juls

(Disponible en DVD)

En la actualidad, producir un filme musical corre ciertos riesgos. El público que prefiere dicho género es minoritario, pero existen casos como Dreamgirls, Chicago, Moulin Rogue!, entre muchos otros, que son bien recibidos y se convierten en éxitos de taquilla. La adaptación del famoso musical Sweeney Todd: El Barbero Demoníaco de la Calle Fleet a la pantalla grande no podría incluirse entre las más taquilleras, y es que, en palabras de Tim Burton, el director, Una película como esta, es una extraña apuesta, porque es un musical clasificado R, (C en nuestro país) porque tiene sangre, y la gente que va a ver los espectáculos de Broadway, en general no quiere ver shows de asesinos psicópatas. Así mismo, las personas que gustan del terror y gore, no se identifican con las historias musicales. Tim Burton, director de cintas como Ed Wood, Sleepy Hollow, Edward Scissorhands y Big Fish, sería el idóneo para realizar Sweeney Todd: El Barbero Demoníaco de la Calle Fleet, gracias a su extravagante personalidad y a su orientación hacia las temáticas góticas y oscuras así como la facilidad que posee para crear personajes únicos dentro de sus realizaciones. El sangriento musical Sweeney Todd: El Barbero Demoníaco de la Calle Fleet, resultó uno de los mayores retos dentro de su carrera.

Ubicada en la Inglaterra victoriana, la historia se centra en Benjamin Barker (Johnny Depp), un barbero que fue injustamente encarcelado y enviado al otro lado del mundo debido a un plan del Juez Turpin (Alan Rickman), que con la ayuda de su cómplice, Beadle Bamford (Timothy Spall), le roban a su esposa Lucy (Laura Michelle Kelly) y a su pequeña hija. Quince años después, Barker se escapa de prisión y regresa a Inglaterra bajo el alias de Sweeney Todd para recuperar a su hija (Jayne Wisener), quien se encuentra bajo la custodia del Juez. Su plan es regresar a su antigua casa, en donde ahora reside la Sra. Lovett (Helena Bonham Carter), quien en la planta baja tiene un negocio de pays de carne reconocidos como los más asquerosos de Londres. Ella le informa que su esposa se ha suicidado y que su hija se encuentra encerrada en la mansión del juez. Sweeney se instala en la planta alta, completa sus brazos con las navajas y pone en marcha su nuevo "negocio".

En una de las escenas más impactantes se presentan los motivos de cada personaje: Johnny Depp interpreta con exactitud a un hombre lleno de dolor, impotencia y de obsesión por la venganza. Su finalidad es terminar con la vida de aquellos que le privaron de su felicidad, aunque tenga que derramar litros de sangre inocente. En contraparte la dulce, amorosa pero despiadada Sra. Lovett, desea vivir su vida en pareja con Sweeney, pero sólo es un sueño que él no nota. Ambos actores, propuestos por Burton (Depp en su sexta colaboración con el director y Bonham Carter, su pareja sentimental), fueron la mejor elección. Dentro de una producción tan compleja, se percibe el entendimiento que hay entre ellos, y eso siempre es agradecido por el público.

Sobresale también (aunque por poco tiempo) Pirelli (Sacha Baron Cohen), un extravagante barbero italiano que amenaza a Sweeney con exponer su verdadera identidad. Es él quien desata la serie de sangirentos asesinatos cuyos cuerpos degollados terminarían beneficiando el sabor de los pays de la Sra Lovett. En la adaptación de John Logan (Gladiador), se enmarca un interesante triángulo formado por Todd, Lovett y el pequeño Toby, ex asistente de Pirrelli e hijo adoptivo de la Sra. Lovett. Dicho enfoque, fue una decisión que ayudó a reducir la historia original de 3 horas, a sólo 2. Así mismo se cortaron versos de las canciones originales y se modificó un poco la trama de la aclamada obra de Stephen Sondheim y Hugh Wheeler.

La producción se enmarca en grandes escenarios lúgubres sumamente melancólicos realizados en su mayoría físicamente por el maestro Dante Ferretti (The Aviator, Gangs of New York, Interview With the Vampire). Cuenta con una fotografía de colores opacos (casi en blanco y negro), que dibujan con sombras el ambiente tétrico de la época . Únicamente hay una escena con iluminación y color real dentro de un sueño de la Sra. Lovett (nota como Todd permanece con el mismo semblante), que logra un contraste excepcional.

Existe una leyenda que señala que el barbero demoníaco existió y asesinó a más de 150 personas, sin embargo, su primera aparición fue en el cuento titulado The String of Pearls: A Romance (al parecer escrito por Thomas Prest). De aquí, se realizaron diferentes versiones, que alcanzaron la fama justo en tiempos de otra creación: el temible asesino, Jack el Destripador.

Sweeney Todd: El Barbero Demoníaco de la Calle Fleet, es un drama fantástico, irreal, basado en pasiones humanas y actos grotescos, con una música y letras impactantes, desarrollado dentro de un perfecto ambiente hostil y tétrico. Con seguridad, sus personajes serán recordados por su autenticidad y aunque probablemente al verla te provoque una sensación de perplejidad: al reflexionar, la recomendarás.

domingo, 7 de septiembre de 2008

The Verve - Forth

Por Bling

Sin duda uno de los sucesos musicales más comentados en este año ha sido el regreso a los escenarios del grupo originario de Wigan Inglaterra, The Verve.

Y no es para menos, tomando en cuenta los años de ausencia, así como el hecho de que su último disco, "Urban Hyms" de 1997 se convirtiera en uno de los mejores álbums de la década pasada.

En ese lapso, Richard Ashcroft consolidó su carrera como solista con tres aceptables producciones, especialmente la primera, "Alone With Everybody" del 2000. También demostró que la canción "Bitter Sweet Symphony" que interpretó junto con Coldplay en el Live 8 en julio del 2005, sigue tan vigente como cuando se escuchó por primera vez hace ya más de 10 años.

La reunión empezó a tomar forma cuando The Verve confirmó su presencia como headliners de prestigiosos festivales como Glastonbury, T in the Park y Coachella entre otros. Para ese entonces se hablaba de que el regreso de la banda venía también con su cuarto álbum de estudio.

Forth se lanzó el 25 de agosto en el Reino Unido, y contiene 10 temas nuevos escritos por la banda, incluido el primer sencillo "Love is Noise", canción que mantiene más influencia musical de Ashcroft como solista que la que tuviera The Verve en el pasado.

Sus presentaciones en términos generales han sido bastante bien recibidas, el disco sin embargo, no es lo que muchos esperábamos.

El álbum abre con la excelente Sit and Wonder, que dejando de lado el sencillo mencionado, es por mucho la mejor canción en este nueva producción. Dentro de la primera parte de canciones, Judas también es destacable.

Sin embargo, para la segunda sección, “Forth” da un cambio sustancial y retoma ese sonido neo psicodélico logrado en su primera producción “A Storm in Heaven” tan alabado por la crítica pero tan poco recibido por las grandes audiencias. Las canciones son muy largas, y en ocasiones se asimilan a la versión gratuita que se liberó por Internet antes del lanzamiento del disco, donde el grupo mantiene una sesión de ensayo, sin tocar alguna rola en específico. Este sonido se hace evidente en canciones como "I See Houses", "Columbo" y "Appalachian Springs".

En términos musicales The Verve demuestra el gran jerarquía que vienen cargando de años, así como la gran química que los integrantes tienen, pero los aleja del estatus de súper estrellas que lograran en los 90's.

En entrevista reciente, Ashcroft mencionó que los problemas internos siguen haciendo mella en la banda. Ojalá que antes de la enésima separación, tengamos la oportunidad de verlos en vivo.