Por BlingSin duda uno de los sucesos musicales más comentados en este año ha sido el regreso a los escenarios del grupo originario de Wigan Inglaterra, The Verve.
Y no es para menos, tomando en cuenta los años de ausencia, así como el hecho de que su último disco, "Urban Hyms" de 1997 se convirtiera en uno de los mejores álbums de la década pasada.
En ese lapso, Richard Ashcroft consolidó su carrera como solista con tres aceptables producciones, especialmente la primera, "Alone With Everybody" del 2000. También demostró que la canción "Bitter Sweet Symphony" que interpretó junto con Coldplay en el Live 8 en julio del 2005, sigue tan vigente como cuando se escuchó por primera vez hace ya más de 10 años.
La reunión empezó a tomar forma cuando The Verve confirmó su presencia como headliners de prestigiosos festivales como Glastonbury, T in the Park y Coachella entre otros. Para ese entonces se hablaba de que el regreso de la banda venía también con su cuarto álbum de estudio.
Forth se lanzó el 25 de agosto en el Reino Unido, y contiene 10 temas nuevos escritos por la banda, incluido el primer sencillo "Love is Noise", canción que mantiene más influencia musical de Ashcroft como solista que la que tuviera The Verve en el pasado.
Sus presentaciones en términos generales han sido bastante bien recibidas, el disco sin embargo, no es lo que muchos esperábamos.
El álbum abre con la excelente Sit and Wonder, que dejando de lado el sencillo mencionado, es por mucho la mejor canción en este nueva producción. Dentro de la primera parte de canciones, Judas también es destacable.
Sin embargo, para la segunda sección, “Forth” da un cambio sustancial y retoma ese sonido neo psicodélico logrado en su primera producción “A Storm in Heaven” tan alabado por la crítica pero tan poco recibido por las grandes audiencias. Las canciones son muy largas, y en ocasiones se asimilan a la versión gratuita que se liberó por Internet antes del lanzamiento del disco, donde el grupo mantiene una sesión de ensayo, sin tocar alguna rola en específico. Este sonido se hace evidente en canciones como "I See Houses", "Columbo" y "Appalachian Springs".
En términos musicales The Verve demuestra el gran jerarquía que vienen cargando de años, así como la gran química que los integrantes tienen, pero los aleja del estatus de súper estrellas que lograran en los 90's.
En entrevista reciente, Ashcroft mencionó que los problemas internos siguen haciendo mella en la banda. Ojalá que antes de la enésima separación, tengamos la oportunidad de verlos en vivo.
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