jueves, 8 de mayo de 2008

Tokio Blues (Norwegian Wood), Hakuri Murakami


Por Juls



Me gustaría referirme a Tokio Blues, la exitosa novela del japonés Hakuri Murakami, como fue titulada originalmente por su autor: Norwegian Wood, título inspirado en la canción de los Beatles que conlleva un gran significado en la novela ya que, irremediablemente al terminar el libro, surgió la pregunta hacia el sentido de la mala traducción que le fue impuesto en nuestro idioma. Aún así, la novela se ha convertido en un best seller mundial y en una obra de culto en nuestra época.

Norwegian Wood es una de las obras de Murakami, un escritor japonés que pasó gran parte de su juventud trabajando en una tienda de discos, en donde además adquirió un gran conocimiento musical conformando una gran influencia para sus obras. La novela fue publicada en Japón en 1989 y se tuvo casi inmediatamente un gran éxito en ventas. El realismo de su historia y el lenguaje común dentro de su narración, la hizo de fácil lectura para varias generaciones pero a pesar de haberse convertido en un autor de culto, Murakami tuvo que salir de Japón ya que era constantemente cuestionado por el sistema político y la crítica debido a la gran carga de muerte y la utilización del suicido como una acción cotidiana, cuestión que rechaza por completo la disciplina y la religión de dicho país.

Así Murakami huye de Japón y se traslada a occidente, en donde se dio a conocer con La caza del carnero salvaje y Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, ambas obras basadas en una historia contemporánea con elementos más fantasiosos. Dos décadas después, Norwegian Wood fue revalorada dentro de otras culturas y se convirtió en la preferida de los lectores que por casualidad habían oído del autor y de muchos de sus seguidores.

Toru Watanabe es un ejecutivo que durante un viaje a Alemania recuerda su juventud al escuchar por casualidad Norwegian Wood. Mientras la pieza continúa, Watanabe revive su época universitaria en Tokio a finales de la década de los años 60 y principios de los 70 en la que comenzó su dolorosa etapa hacia la madurez rodeado de muerte, soledad, sexo y música. Entre sus memorias, Toru recuerda la relación que tenía con Kizuki, su mejor amigo, y su novia Naoko y la forma en la que el inesperado suicidio de Kizuki cambió por completo su visión hacia la vida y la muerte; la suya fue un tanto optimista: la muerte es parte de la vida, mientras que la fragilidad y sensibilidad de Naoko hicieron que terminara en una casa de reposo psiquiátrico después de hacer el amor con Toru (¿irónico?).

Toru decidió continuar con su vida, aunque siempre hubo un lazo íntimo con Naoko, con quien se comunicaba por medio de cartas y un par de visitas a su residencia. En la universidad, el solitario joven conoce a Midori, una atractiva joven que le regresa la fuerza y la esperanza al tiempo en el que se rodea de pocos amigos con los que comparte su estancia universitaria y su gusto por la literatura, las mujeres y el sexo. Así, su cambio entre la adolescencia y la juventud la vive entre la preocupación por Naoko y la adicción a Midori quienes le enseñan sin querer su necesidad y gusto por la vida con las altas y bajas que ello conlleva.

Norwegian Wood está plagada de acciones cotidianas y superficiales y dentro de ellas, en un sentido más metafórico se encuentran las dudas existenciales y profundas cuestiones hacia la verdad. Murakami es claramente influenciado por autores occidentales pero conserva su esencia oriental de una u otra forma, ubicándonos en Tokio y en las costumbres que ahí se llevan a cabo, siempre rodeado de escenas musicales, desde los Beatles hasta Mozart. Los personajes principales son modelos sociales con los que nos identificamos fácilmente y en cada página se viven emociones y sentimientos que cualquier humano ha experimentado pero que rara vez logramos expresar con claridad. Es cierto que una vez que comiences a leer Norwegian Wood te sentirás como un espectador activo de la historia y no podrás dejarla hasta el final.

1 comentario:

Mulski dijo...

No inventes, ya habíamos hablado de este libro? Justo lo leí mientras operaban a mi mamá, recuerdas?

A mi me gustó, muy buenas descripciones, pero qué pasa con los personajes masculinos no? Todos están un poco en la lela!
Travesuras, Diablo Guardían, Tokio!
Yo no entiendo.